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miércoles, 5 de febrero de 2014

Los problemas bucales

La boca, la lengua y la dentadura son unos órganos imprescindibles para nuestros mininos, ya que son necesarios para que puedan comer. Aun así, muchas veces olvidamos que también hay que revisar que estén en buen estado porque no vemos el estado del interior de la boca a simple vista.
Así pues, revisar el estado de la boca y la dentadura de nuestro gato debería ser una costumbre que realizásemos periódicamente. A continuación exponemos los síntomas que suelen indicar una infección bocal:
  • Enrojecimiento e inflamación de las encías.
  • Halitosis, es decir, mal aliento.
  • Salivación excesiva.
  • Arcadas.
  • Dificultad para comer o abrir la boca. Además, si nuestro gato come con la cabeza esto puede ser indicio de algún problema.
Imagen de
http://historiasveterinarias.wordpress.com/tag/calicivirus/
En la mayoría de los casos los síntomas anteriores indican que nuestro gato tiene algún problema de salud. Por lo tanto, si los observamos deberemos llevarlo al veterinario lo antes posible. Las posibles patologías que puede padecer nuestro gato son: gingivitis, infección bucal, tumores bucales, llagas o “caries”. Además, tampoco debemos olvidar que puede ser que nuestro gato tenga problemas en la boca porque tiene algún objeto penetrante.

Finalmente, únicamente queremos recordar que la alimentación es un factor básico para prevenir los problemas bucodentales. Por lo tanto, si administramos a nuestro gato un pienso adecuado y no le damos comida inadecuado conseguiremos evitar muchas de estas enfermedades, ya que el pienso, al ser un alimento duro, ayuda a eliminar el sarro de las dientes y fortalece las encías.    

jueves, 7 de noviembre de 2013

Los transtornos oculares más frecuentes

La vista, como hemos visto en entradas anteriores, es un sentido extremadamente importante para los gatos. Por este motivo debemos estar siempre muy atentos a los trastornos que pueden ocasionarse en los ojos de nuestros mininos, ya que la sensibilidad de estos órganos es muy alta.
Un exceso de secreción, enrojecimiento del ojo, etc., pueden parecer habituales, pero no darles importancia podría ser un error fatal, pues estos síntomas pueden indicar alguna infección vírica grave o alguna herida en la córnea que, de no tratarse, podría acabar ocasionando la ceguera del gato.
Por este motivo, es muy importante que revisemos con frecuencia el estado de los ojos de nuestros gatos. Además, para evitar problemas es muy importante contribuir en la higiene de estos órganos, simplemente pasando una o dos veces a la semana un algodón húmedo por el lagrimal.

Imagen de http://blogperrosgatos
.wordpress.com/category/general/
La gran ventaja de los trastornos oculares es que se pueden detectar con facilidad. Sobre todo, debemos estar atentos a la inflamación de la conjuntiva, secreción excesiva y enrojecimiento del ojo. Estos hechos suelen ser indicios de que nuestro gato padece algún problema. Normalmente, se tratará de una pequeña infección vírica, como conjuntivitis, que mediante un colirio podremos solucionar. Aun así, cuando se trata de los ojos debemos acudir al veterinario siempre. Es muy importante que un experto analice el estado de nuestro gato y que inspeccione su córnea, ya que un problema interno del ojo detectado demasiado tarde podría ser muy difícil de tratar.
Por lo tanto, debemos concienciarnos de que los ojos de nuestros gatos son extremadamente sensibles y, por este motivo requieren una atención espacial y muy focalizada. Pues, si somos precavidos nuestro gato gozará siempre de una perfecta vista y nosotros podremos ser testigos de la gran belleza de los ojos felinos.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Administrar medicinas

Nadie quiere que si gato se ponga enfermo, pero hay ocasiones en las que es inevitable. En estas ocasiones, después de la visita al veterinario normalmente, a no ser que tengan que ingresar al gato, solemos tener la ardua tarea de administrar las medicinas apropiadas para que pueda sanarse.
Así pues, son muchos los dueños que se encuentran con una pastilla, gotas..., para su gato pero que no saben como subministrárselas correctamente.
Primeramente, es importante tener en cuenta que durante los procesos en los que damos un medicamento a nuestro minino debemos intentar que esté relajado y, sobre todo, tratarlo cariñosamente -manteniendo un tono de voz suave, acariciándolo... Además, al terminar debemos premiar a nuestro gato.
En los casos en los que hay que darle una pastilla lo más eficiente suele ser el soborno, es decir, esconder la píldora en un alimento para que el gato se la trague. En estos casos es importante asegurarnos de que el gato ha injerido la medicina. Cuando no conseguimos que el gato se trague la pastilla escondida deberemos obligarles. Lo primero que hay que hacer es coger el gato y ponerlo encima de una mesa. Seguidamente, coloque el índice y el pulgar de una mano detrás de los caninos superiores y con la otra bájale la mandíbula inferior. A continuación, hay que inclinarle la cabeza un poco hacia arriba, apretar un poco con los dedos y con la otra mano ponerle la pastilla en la lengua, lo más atrás posible. Para terminar, ciérrele la boca y frótale la garganta y, después, compruebe que se ha tragado la pastilla.
Cuando hay que administrar medicación para los oídos la tarea suele ser un poco más fácil. De nuevo , debemos colocar al gato en una mesa. Entonces, lo más importante es sujetarlo correctamente y coger la oreja con una mano mientras con la otra aplica las gotas. En los casos en los que hay que aplicarle pomada, debemos echar las orejas del minino hacia atrás y darle un mensaje al conducto auditivo.
Imagen de http://todosobremigatoblog.blogspot.com.es
Finalmente, tenemos los medicamentos para los ojos. En muchas ocasiones estos son los más difíciles de aplicar, pero debemos tener paciencia. Una vez hayamos colocada el gato en una mesa es importante limpiarlo con algodón limpio los ojos. Después apoyaremos la mano con los colirios o la pomada en la cabeza del gato, pues así nos aseguramos que no tocaremos el ojo del gato con el recipiente. Seguidamente aplicaremos la medicina y cerraremos el gato del ojo para que se disperse el medicamento en su interior.
Estos son los pasos principales que hay que seguir en estos casos, en los que es de vital importancia ser firmes pero cariñosos y tener paciencia. Además, aunque el proceso de medicación de un gato pueda resultar un poco dificultoso no debemos abandonarlo nunca, ya que sino la enfermedad puede empeorar seriamente.